En este nuevo siglo los
impacto ambientales, además de afectar a los seres vivos, afecta a los
elementos básicos constitutivos del medio natural. La tierra, el agua y el
aire, además de ser elementos esenciales de nuestro planeta, son el espacio
donde se vienen desarrollando un sin fin de actividades deportivas.
Sin embargo, el deporte se
acerca cada vez más a todo lo ecológico. Podemos enumerar diferentes factores
que podrían estar influyendo en un aumento cada vez mayor de la relación entre
el medio ambiente y el deporte, destacando:
- La mayor afluencia de
población al medio natural.
-La crisis del modelo de
ciudad moderna.
- La importancia del ocio
activo.
- El desarrollo del concepto
de ecología deportiva.
- El aumento de los medios
para el desarrollo de una educación ambiental.
- La accesibilidad a la
práctica deportiva en el medio natural de toda la población.
- La protección de los
espacios naturales, reglamentación del uso y disfrute de estos.
- Y la proliferación de
empresas de actividades en el medio natural con una mayor dimensión profesional
y comercial.
Este aumento de la relación
entre el medio ambiente y el deporte posibilita un fenómeno social, que
consiste en el traslado masivo y de forma temporal al medio natural,
coincidiendo este traslado con las temporadas que conocemos por vacaciones de
verano, semana santa, navidad, fines de semana, etc. La influencia masiva de
personas que huyen de las ciudades hacia parajes naturales, no viene
condicionada únicamente por el desarrollo técnico de las comunicaciones y
medios de transporte, sino también y fundamentalmente, por las agresiones a que
se ven expuestas en el medio ingrato en que se ha convertido la ciudad.
Las urbes actuales son
ecosistemas enfermos y esta es una de las razones por la que pueda haber un
traslado masivo de población de las ciudades al medio natural. Y así podemos
argumentar que hay necesidad de entornos urbanos que sean y sigan siendo
ecosistemas sanos donde poder vivir con calidad.
La unión del medio ambiente
y el deporte comienza a tener protagonismo en la llamada civilización del ocio.
Pero la idea de ocio ha cambiado mucho a través de los tiempos, tanto en un
sentido cuantitativo como cualitativo. Hoy en día podemos asumir el concepto de
como el tiempo libre dedicado al descanso, diversión y el desarrollo
formacional. El deporte como actividad de ocio cobra cada vez más importancia
en el ranking de actividades realizadas en el tiempo libre y así lo demuestran
los numerosos estudios que encontramos en el panorama nacional. Al mismo
tiempo, el interés por todo lo relacionado con la naturaleza es un hecho. La
simbiosis de estas dos tendencias da lugar al aumento de actividades deportivas
en el medio natural como actividades de ocio. La población no se conforma con
realizar actividades en el medio natural pasivas (descanso, observación...),
también quieren realizar actividades que impliquen un conocimiento activo del
medio. Y asistimos a la proliferación de variedad de actividades singulares que
consiguen despertar en los practicantes sensaciones y vivencias únicas:
hidrobob, rafting, puenting... etc. Y que forman parte de ese concepto de ocio
activo de finales de siglo XXI.
Tenemos que destacar, en el
auge de actividades ociosas en el medio natural, la práctica física de aventura
en la naturaleza. Este tipo de actividad ha presentado un notable auge en las
sociedades postindustriales avanzadas. La tecnología ha facilitado los recursos
e instrumentos pertinentes para el desarrollo de estas actividades recreativas.
Actividades que nos permiten deslizarnos por el agua, el aire y la tierra,
provocando notables sensaciones de placer, riesgo y aventura en función de las
expectativas de cada cual.
En
este desarrollo teórico también tenemos que destacar como los términos ecología
y deporte se acercan cada vez más. Esta unidad terminológica aparece en el
Diccionario de Ciencias del Deporte (1992), que define la ecología deportiva,
como la implantación óptima de instalaciones deportivas, de juego y de ocio en
el ecosistema local y como el estudio de las relaciones recíprocas entre el
deportista y los factores ambientales naturales y antropogénicos.
Así
el entorno natural nos ofrece un marco idóneo para el desarrollo psicofísico
integral. La época de las vacaciones significa un periodo de libertad y de
naturaleza, siendo la playa y la montaña sus símbolos más convencionales. La
naturaleza es el marco idóneo para el desarrollo de actividades recreativas que
rompen con el universo mecanizado y urbanizado, pero la realidad nos demuestra
que se explota y expolia, a la misma sin piedad, buscando en muchas ocasiones
intereses lucrativos o desahogos egoístas. Las modas y la publicidad inundan
las playas junto a los plásticos, botellas, papeles... Corrientemente nos
encontramos grandes aglomeraciones en estos lugares y observamos que aquí más
que nunca el ocio se convierte en negocio. Por esta razón es conveniente que se
sigan desarrollando normas para la protección de los espacios naturales y
reglamentos de uso y disfrute de estos. Esta tarea debe de ser una labor
prioritaria de los gobiernos y en general de todos los ciudadanos.
Además
de la norma consideramos que hace falta un referente o modelo a seguir que
conduzca el comportamiento colectivo en este ámbito: una Educación Ambientaluna
educación solidaria para la supervivencia debería de potenciar en todas
nuestras actividades un modelo que nos ayude a: comprender el entorno biofísico
y socio-cultural, tomar conciencia de que el hombre es una parte de la
naturaleza y que depende directamente de ella, elaborar una nueva escala de
valores con respecto al uso y abuso de la naturaleza, así como una
incentivación en la protección del entorno, ver la naturaleza como algo
delicado y sustento de vida y descubrir y solucionar problemas ambientales. A
través de la práctica deportiva también se puede conseguir esta educación
ambiental.
Deporte
en el medio natural e impacto ambiental
El
deporte y el medio ambiente han tenido siempre una gran relación y de cara al
futuro esta relación va a tener una gran importancia desde el punto de vista de
la prevención de los impactos. Consideramos que los espacios naturales y los
espacios urbanos deben ser equipamientos deportivos que disfruten las
generaciones futuras; práctica deportiva y medio ambiente no tienen por que ser
opuestas, por el contrario, deben estar siempre relacionadas de forma óptima.
Al hablar
de deporte y de impacto ambiental nos vamos a centrar en las actividades
desarrolladas en el medio natural. Actividades que tienen un eminente carácter
turístico. Si observamos como la actividad turística ha sido y es una fuente de
impacto ambiental definido, podemos ir de la generalización a la
objetivización, estableciendo que las actividades turístico-deportivas también
son fuente de impacto ambiental. Hasta el turismo cuyos objetivos son el
respeto y conocimiento del medio natural, el denominado turismo ecológico, si
no está bien planificado y estructurado puede implicar impactos en la
naturaleza.
Si
queremos observar un ejemplo de mala planificación en España podemos hacer
alusión a la realidad que hoy día sufren nuestras costas caracterizadas por su
impacto urbanístico, de aguas, fauna y plantas acuáticas... Todos los
especialistas del turismo están de acuerdo en la necesidad de trabajar hacia un
desarrollo sostenible en pos de una óptima planificación turística. La calidad
del medio ambiente es una necesidad de base para poder ofertar un buen producto
turístico-deportivo.
En
este contexto, marítimo y costero, el turismo náutico es una actividad que va
en alza y que supone una forma de acercamiento y conocimiento de los entornos
acuáticos. Sin embargo la mala gestión del turismo de costa ha hecho que desde
diferentes foros se quiera poner freno al desarrollo de toda actividad
relacionada con el turismo incluido el deportivo. Consideramos que la clave
está en la planificación óptima de todos los recursos existentes, no en la
negación del desarrollo de oferta de actividades de ocio, que permitan al
ciudadano disfrutar de la naturaleza.
Pero
aunque el turismo de sol y playa sea pionero de la mayor parte del impacto
ambiental, en el interior, con el desarrollo del turismo en espacios naturales,
también se están dando situaciones innegablemente insostenibles. Consideramos
que esto es debido no al hecho en sí turístico, sino más bien a una falta de
norma previa y planificación seria. El deporte es fuente de impacto ambiental
siempre que se actúe sin evaluaciones previas y la oferta suponga la creación
de infraestructuras y la oferta de actividades que no sean planificadas
midiendo los daños que puedan causar.
Desde
los sectores conservacionistas se considera perjudicial la mala gestión que se
ha hecho de las actividades desarrolladas en espacios naturales protegidos.
Podemos citar como ejemplos las actividades de nieve con el abuso de la nieve
artificial, la construcción incontrolada de oferta hotelera, proliferación de
pistas... Las actividades con motor que suponen la emisión de residuos
contaminantes, erosión del suelo, impacto acústicos... Los deportes aéreos que
cuando se practican durante la época de cría de las aves resultan perjudiciales
para la nidificación de estas. Los nuevos deportes de aventura que se adentran
por parajes vírgenes afectando al desarrollo normal de las especies que allí
habitan, etc. Todo esto unido al aumento de demandantes de estas actividades en
los espacios naturales protegidos puede acarrear daños irreparables.
Ante
esta situación se está llevando una progresiva normatización desde las
diferentes comunidades de las actividades dedicadas al Turismo Activo y
continuo análisis teórico de los posibles impactos que las diferentes actividades
pueden causar para prevenirlos. Estos análisis establecen la necesidad de
conocer la realidad para mejorarla sin que esto suponga la negación de la
realización de turismo deportivo. Gómez (1992), hace una reflexión sobre los
impactos ambientales de las actividades deportivas en el medio natural. Y
destaca:
A) Actividades
acuáticas
- Modificación y destrucción del paisaje.
- Contaminación por vertido de residuos.
- Contaminación acústica.
- Contaminación estética o visual.
- Contaminación atmosférica.
- Contaminación "sociológica", asociada a fenómenos de aculturación.
- Extinción y/o reducción de flora y fauna.
- Alteración de los ecosistemas marinos, fluviales o lacustres.
- Destrucción y/o deterioro del patrimonio histórico-artístico.
B) Actividades
aéreas
- Contaminación estética o visual, por acumulación de aparatos en vuelo en una
zona.
- Contaminación acústica de los aparatos a motor.
-Destrucción o modificación de ecosistemas típicos en las zonas de despegue y
aterrizaje masivos.
-Alteración en la dinámica de los ecosistemas y en el comportamiento animal,
especialmente de la avifauna por el desplazamiento de las zonas de cría de
ciertas rapaces, pérdida y abandono de nidos, etc.
-"Contaminación "sociológica", por aculturación.
- Contaminación atmosférica por emisiones de los aparatos a motor.
C) Actividades
terrestres
-Modificación y destrucción del paisaje derivado de la construcción de
instalaciones asociadas con la práctica de este tipo de actividades, zonas de
acampada, circuitos de bicicleta de montaña, senderos, zonas de orientación,
etc.
-Contaminación por vertido de residuos, especialmente sólidos: grupos
excursionistas o campistas, etc.
-Contaminación acústica derivada de los vehículos a motor o de la excesiva
concentración de practicantes en una zona determinada).
-Contaminación estética o visual asociada a todos éstos tipos de impacto
ambiental.
-Contaminación "sociológica".
-Contaminación atmosférica emisiones vehículos a motor o de instalaciones
asociadas a este tipo de prácticas.
-Posibilidad de originar incendios forestales por actividades derivadas de la
marcha, la acampada, etc.
-Destrucción o deterioro del patrimonio histórico-artístico o incluso geológico
a los visitantes de determinadas zonas naturales no les está permitido llevarse
ni las piedras. Legislación referente a Espacios Naturales Protegidos.
-Alteración de la dinámica de los ecosistemas, a nivel geológico -erosión-,
botánico y faunístico.
D) Actividades
mixtas
- Contaminación acústica por aparatos con motor.
- Contaminación por vertidos y abandono del material.
- Contaminación estética o visual.
- Modificaciones en la dinámica de los ecosistemas afectados.
- Contaminación "sociológica".
- Modificación o destrucción del paisaje.
- Contaminación atmosférica y emisiones de vehículos a motor.
El
planteamiento no es el dejar de practicar actividades en el medio natural, sino
que hay que potenciar una práctica deportiva en la naturaleza que preconice los
principios del desarrollo sostenible del turismo en Espacios Naturales y
especialmente en Espacios Naturales Protegidos (Carta Europea, 1992).
Concretamente estos principios establecen: desarrollar un turismo que cumpla
los principios de sostenibilidad, promover la colaboración entre gestores,
residentes, empresas..., establecer estrategias de actuación a corto, medio y
largo plazo para mejorar la calidad turística, conocer las expectativas y
exigencias de los clientes en materia de medio ambiente, gestionar desde la
calidad en los equipamientos, servicios, promoción, comercialización...,
identificación de nuevos mercados y nuevos puestos de trabajo, fomentar los
productos específicos y que favorezcan el desarrollo sostenible de la zona,
sensibilizar a través de la información y educación de los visitantes,
marketing y promoción responsables, preservación y mejora de la calidad de vida
de la población local, respetar la capacidad de acogida, controlar la
frecuentación, canalización del flujo de visitantes y control del transporte
Existen
muchos compuestos químicos que bien solos o bien en combinación con otros
producen unos efectos indeseables en el aparato respiratorio disminuyendo o
alterando su función. Estas sustancias tendrán una mayor o menor repercusión en
el rendimiento físico del deportista dependiendo de diversos factores,
concentración en el medio, nivel de ventilación, estado previo del árbol
respiratorio, combinación con otros factores atmosféricos como la temperatura o
la humedad, etc...
Los agentes polucionantes se clasifican en:
Primarios: Son aquellos que se emiten
directamente de una fuente sin que se produzca en ellos un cambio químico
posterior, o bien este cambio no tiene gran importancia clínica. Éstos pueden
ser los gases CO, CO2, SO2 y NO y metales como el plomo, el grafito o el
carbón.
Secundarios: Son aquellos otros polucionantes
que se forman por reacción química de precursores naturales o emitidos de
fuentes artificiales. Estos incluyen el Ozono (O3), HNO3, H2SO4, el
peroxyacetyl nitrato y una gran cantidad de compuestos inorgánicos que pueden
existir en forma gaseosa o de partículas.
La fuente principal de los agentes polucionantes
primarios y secundarios es la combustión de productos derivados del petróleo
por los transportes en las ciudades, y las áreas industriales.
Los que más importancia van a tener para el deportista
son aquellos que observamos en ciudades de gran contaminación que son
obviamente aquellas con una poblada área industrial, un parque de automóviles
de gran densidad o unas condiciones atmosféricas que potencien estos fenómenos
del progreso. Por ejemplo, el Ozono es un gas que se puede generar por una
descarga eléctrica o bien por una reacción fotoquímica de una irradiación
ultravioleta a una determinada longitud de onda. Forma una capa en la atmósfera
que nos proteje de la acción perniciosa de ciertas irradiaciones solares. Se
utiliza como antiséptico en instalaciones públicas e incluso en piscinas, con
el objeto de disminuir la cantidad de cloro utilizada para prevenir infecciones
en las piscinas. Pero, si se sobrepasan unos niveles mínimos en el medio
ambiente es muy perjudicial para nosotros debido a que es el gas oxidante más
potente de entre los que podemos encontrar en la polución.
Se ha demostrado que existe una población de entre un 10
y un 20% de sujetos, asmáticos o no, que son más sensibles a desarrollar una
broncoconstricción ante una exposición al ozono. La exposición provoca
alteraciones en la respiración, tos e irritación de nariz y garganta, sensación
de ahogo (disnea) y dificultad para realizar inspiraciones profundas y, en
consecuencia, un aumento de la frecuencia respiratoria con una disminución del
volumen corriente durante el ejercicio, así como alteraciones en la función
pulmonar en reposo incluso a dosis bajas si se hace un ejercicio de una cierta
intensidad. Si la exposición es importante aparecen además dolor de cabeza y en
la zona retroesternal. En estudios en gran escala se ha visto que el decremento
de la función pulmonar sigue disminuyendo incluso después de 6 horas de haber
tenido contacto con la atmósfera contaminada. Parece que existe una cierta
tolerancia con el tiempo. La gente que vive en áreas donde los niveles son relativamente
altos o tienen una tendencia a ser altos durante algunos periodos de tiempo
tienen menor respuesta que aquellos individuos que viven en otras zonas no tan
polucionadas. Una vez han pasado dos días de exposición al ozono, momento en el
que la función pulmonar es peor, aparece una atenuación de los síntomas entre
el 3-5º día, lo que nos indica una adaptación del aparato respiratorio a la
exposición al agente oxidante. Sin embargo, si la concentración de ozono
aumenta, este efecto de adaptación desaparece. Es decir, es una tolerancia
dosis-dependiente y nuevamente observaremos los síntomas de irritación de
mucosas.
Es importante hacer notar que el ozono si bien afecta los
tejidos pulmonares no altera el intercambio de gas alveolar por lo que la
difusión y el transporte de oxígeno y anhídrido carbónico permanece inalterada.
Los deportistas, aunque se encuentren en un perfecto
estado de forma y de salud, si se exponen a atmósferas contaminadas respirando
volúmenes de aire altos tal como requieren muchos deportes pueden tener los
problemas mencionados anteriormente. La necesidad de un gran volumen
ventilatorio implica una pérdida de la nariz como elemento filtrador del aire,
lo que aumenta el efecto de la mayor cantidad de tóxico ingerido y una mayor
penetración en el árbol respiratorio.
No existen medicaciones que eviten los efectos del ozono.
Los aintinflamatorios no esteroideos limitan su efecto irritante y los
antioxidantes, vitamina C,E y A, el Glutation, la n-acetil cisteína y algunos
minerales como el selenio y el zinc, etc..., también lo pueden hacer aunque no
está firmemente demostrado su efecto. Ninguno de los dos tratamientos son
considerados como dopaje. Es curioso que la presencia de la broncoconstricción
no se evita tomando un broncodilatador como ocurre en el asma de esfuerzo,
probablemente porque el mecanismo originador actúa por una vía diferente. Sin
embargo, la tos sí se disminuye mediante una medicación profiláctica como es el
Nedocromil (medicación antiasmática que no se considera dopaje).
Organizadores del evento deportivo:
Estudiar los lugares donde
se ha de competir.
Valorar los lugares de
entrenamiento.
Establecer un horario
compatible con las horas de menos polución.
Establecer las medidas
oportunas para limitar la polución durante la actividad física (industrias,
automóviles...)
Equipo técnico y
competidores:
Colaborar intensamente en la
valoración de los puntos anteriores.
En caso de que modificarlos
sea difícil:
Preveer una llegada de al
menos tres días antes de la competición.
Mantener un tratamiento con
una fórmula antioxidante de forma oral.
Usar una medicación
preventiva de la tos postesfuerzo en el ejercicio en aquellos individuos
sensibles. (Nedocromil).
Valorar la presencia de
otros posibles contaminantes y, en consecuencia, hacer profilaxis de la
broncoconsticción en individuos hiperreactivos (sean o no asmáticos).
Si el área está muy contaminada debe valorarse seriamente
el no competir, sobre todo aquellos deportes de moderada-alta intensidad y
duración (ciclismo, carreras de fondo, marcha...).y aquellos deportistas con
más sensibilidad.
El riesgo de accidentes
Las actividades en el medio natural han sufrido un
notable incremento de practicantes durante los últimos años, ya sea yendo estos
practicantes de forma espontánea o bien bajo la tutela de empresas dedicadas a
ello, hecho que va ligado al desarrollo social y económico de ciertas zonas muy
vinculadas a este tipo de turismo.
Este incremento de practicantes conlleva paralelamente un
aumento de la accidentalidad, inevitable en algunos casos dadas las
características inherentes de la práctica, pero evitables en su mayoría con
dosis de sensatez, experiencia y conocimientos técnicos ajustados al nivel de dificultad
de la misma. La popularización de este tipo de actividades, inconcebibles en
mayor o menor medida sin el concepto riesgo, junto a su fácil accesibilidad, ha
aumentado así el número de accidentes.
Muchas pueden ser las causas que provoquen un accidente,
y desde luego no debemos ser ajenos a ellas.
Algunas de estas actividades son: esquí, senderismo,
surf, rutas ecuestres, bicicleta de montaña, catamarán... etc.
La realización de este tipo de prácticas bajo la tutela
de profesionales experimentados en interaccionar con el medio natural, el grupo
y la actividad en sus diferentes dimensiones acota el concepto riesgo a los
valores intrínsecos de la actividad.
También deberíamos analizar si la influencia mediática es
del todo justa con la siniestralidad, frente a otro tipo de accidentes como los
de tráfico, drogas... etc.
Además, no debemos olvidar que cualquier actividad que se
desarrolla en el Medio Natural entraña un alto grado de incertidumbre que
difícilmente se puede controlar, ya que depende de agentes externos a nosotros
mismos e impredecibles, sin embargo, es más que evidente que debemos de tener
controlado todo aquello que dependa de nosotros.
Todo esto es importantísimo no sólo para el éxito o
fracaso de la actividad, sino también para controlar el alto grado de
responsabilidad que estas actividades entrañan. Ni que decir tiene que no es lo
mismo realizar una ruta con un grupo de amigos donde la responsabilidad es
compartida por igual, a ir con un grupo de alumnos donde el guía-profesor tiene
toda la responsabilidad o que tengamos un compromiso contractual como guías,
donde la responsabilidad recae en nosotros y/o la empresa a la cual
representemos.
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el deporte juega un papel importante en el ambiente ya que se podrían realizar actividades ociosas en el medio natural, la práctica física de aventura en la naturaleza. Este tipo de actividad ha presentado un notable auge en las sociedades post industriales avanzadas.
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