martes, 6 de mayo de 2014

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Deporte y Ambiente

En este nuevo siglo los impacto ambientales, además de afectar a los seres vivos, afecta a los elementos básicos constitutivos del medio natural. La tierra, el agua y el aire, además de ser elementos esenciales de nuestro planeta, son el espacio donde se vienen desarrollando un sin fin de actividades deportivas.
Sin embargo, el deporte se acerca cada vez más a todo lo ecológico. Podemos enumerar diferentes factores que podrían estar influyendo en un aumento cada vez mayor de la relación entre el medio ambiente y el deporte, destacando:
- La mayor afluencia de población al medio natural.
-La crisis del modelo de ciudad moderna.
- La importancia del ocio activo.
- El desarrollo del concepto de ecología deportiva.
- El aumento de los medios para el desarrollo de una educación ambiental.
- La accesibilidad a la práctica deportiva en el medio natural de toda la población.
- La protección de los espacios naturales, reglamentación del uso y disfrute de estos.
- Y la proliferación de empresas de actividades en el medio natural con una mayor dimensión profesional y comercial.
Este aumento de la relación entre el medio ambiente y el deporte posibilita un fenómeno social, que consiste en el traslado masivo y de forma temporal al medio natural, coincidiendo este traslado con las temporadas que conocemos por vacaciones de verano, semana santa, navidad, fines de semana, etc. La influencia masiva de personas que huyen de las ciudades hacia parajes naturales, no viene condicionada únicamente por el desarrollo técnico de las comunicaciones y medios de transporte, sino también y fundamentalmente, por las agresiones a que se ven expuestas en el medio ingrato en que se ha convertido la ciudad.
Las urbes actuales son ecosistemas enfermos y esta es una de las razones por la que pueda haber un traslado masivo de población de las ciudades al medio natural. Y así podemos argumentar que hay necesidad de entornos urbanos que sean y sigan siendo ecosistemas sanos donde poder vivir con calidad.
La unión del medio ambiente y el deporte comienza a tener protagonismo en la llamada civilización del ocio. Pero la idea de ocio ha cambiado mucho a través de los tiempos, tanto en un sentido cuantitativo como cualitativo. Hoy en día podemos asumir el concepto de como el tiempo libre dedicado al descanso, diversión y el desarrollo formacional. El deporte como actividad de ocio cobra cada vez más importancia en el ranking de actividades realizadas en el tiempo libre y así lo demuestran los numerosos estudios que encontramos en el panorama nacional. Al mismo tiempo, el interés por todo lo relacionado con la naturaleza es un hecho. La simbiosis de estas dos tendencias da lugar al aumento de actividades deportivas en el medio natural como actividades de ocio. La población no se conforma con realizar actividades en el medio natural pasivas (descanso, observación...), también quieren realizar actividades que impliquen un conocimiento activo del medio. Y asistimos a la proliferación de variedad de actividades singulares que consiguen despertar en los practicantes sensaciones y vivencias únicas: hidrobob, rafting, puenting... etc. Y que forman parte de ese concepto de ocio activo de finales de siglo XXI.

Tenemos que destacar, en el auge de actividades ociosas en el medio natural, la práctica física de aventura en la naturaleza. Este tipo de actividad ha presentado un notable auge en las sociedades postindustriales avanzadas. La tecnología ha facilitado los recursos e instrumentos pertinentes para el desarrollo de estas actividades recreativas. Actividades que nos permiten deslizarnos por el agua, el aire y la tierra, provocando notables sensaciones de placer, riesgo y aventura en función de las expectativas de cada cual.
En este desarrollo teórico también tenemos que destacar como los términos ecología y deporte se acercan cada vez más. Esta unidad terminológica aparece en el Diccionario de Ciencias del Deporte (1992), que define la ecología deportiva, como la implantación óptima de instalaciones deportivas, de juego y de ocio en el ecosistema local y como el estudio de las relaciones recíprocas entre el deportista y los factores ambientales naturales y antropogénicos.
Así el entorno natural nos ofrece un marco idóneo para el desarrollo psicofísico integral. La época de las vacaciones significa un periodo de libertad y de naturaleza, siendo la playa y la montaña sus símbolos más convencionales. La naturaleza es el marco idóneo para el desarrollo de actividades recreativas que rompen con el universo mecanizado y urbanizado, pero la realidad nos demuestra que se explota y expolia, a la misma sin piedad, buscando en muchas ocasiones intereses lucrativos o desahogos egoístas. Las modas y la publicidad inundan las playas junto a los plásticos, botellas, papeles... Corrientemente nos encontramos grandes aglomeraciones en estos lugares y observamos que aquí más que nunca el ocio se convierte en negocio. Por esta razón es conveniente que se sigan desarrollando normas para la protección de los espacios naturales y reglamentos de uso y disfrute de estos. Esta tarea debe de ser una labor prioritaria de los gobiernos y en general de todos los ciudadanos.
Además de la norma consideramos que hace falta un referente o modelo a seguir que conduzca el comportamiento colectivo en este ámbito: una Educación Ambientaluna educación solidaria para la supervivencia debería de potenciar en todas nuestras actividades un modelo que nos ayude a: comprender el entorno biofísico y socio-cultural, tomar conciencia de que el hombre es una parte de la naturaleza y que depende directamente de ella, elaborar una nueva escala de valores con respecto al uso y abuso de la naturaleza, así como una incentivación en la protección del entorno, ver la naturaleza como algo delicado y sustento de vida y descubrir y solucionar problemas ambientales. A través de la práctica deportiva también se puede conseguir esta educación ambiental.
Deporte en el medio natural e impacto ambiental
El deporte y el medio ambiente han tenido siempre una gran relación y de cara al futuro esta relación va a tener una gran importancia desde el punto de vista de la prevención de los impactos. Consideramos que los espacios naturales y los espacios urbanos deben ser equipamientos deportivos que disfruten las generaciones futuras; práctica deportiva y medio ambiente no tienen por que ser opuestas, por el contrario, deben estar siempre relacionadas de forma óptima.
Al hablar de deporte y de impacto ambiental nos vamos a centrar en las actividades desarrolladas en el medio natural. Actividades que tienen un eminente carácter turístico. Si observamos como la actividad turística ha sido y es una fuente de impacto ambiental definido, podemos ir de la generalización a la objetivización, estableciendo que las actividades turístico-deportivas también son fuente de impacto ambiental. Hasta el turismo cuyos objetivos son el respeto y conocimiento del medio natural, el denominado turismo ecológico, si no está bien planificado y estructurado puede implicar impactos en la naturaleza.
Si queremos observar un ejemplo de mala planificación en España podemos hacer alusión a la realidad que hoy día sufren nuestras costas caracterizadas por su impacto urbanístico, de aguas, fauna y plantas acuáticas... Todos los especialistas del turismo están de acuerdo en la necesidad de trabajar hacia un desarrollo sostenible en pos de una óptima planificación turística. La calidad del medio ambiente es una necesidad de base para poder ofertar un buen producto turístico-deportivo.
En este contexto, marítimo y costero, el turismo náutico es una actividad que va en alza y que supone una forma de acercamiento y conocimiento de los entornos acuáticos. Sin embargo la mala gestión del turismo de costa ha hecho que desde diferentes foros se quiera poner freno al desarrollo de toda actividad relacionada con el turismo incluido el deportivo. Consideramos que la clave está en la planificación óptima de todos los recursos existentes, no en la negación del desarrollo de oferta de actividades de ocio, que permitan al ciudadano disfrutar de la naturaleza.
Pero aunque el turismo de sol y playa sea pionero de la mayor parte del impacto ambiental, en el interior, con el desarrollo del turismo en espacios naturales, también se están dando situaciones innegablemente insostenibles. Consideramos que esto es debido no al hecho en sí turístico, sino más bien a una falta de norma previa y planificación seria. El deporte es fuente de impacto ambiental siempre que se actúe sin evaluaciones previas y la oferta suponga la creación de infraestructuras y la oferta de actividades que no sean planificadas midiendo los daños que puedan causar.
Desde los sectores conservacionistas se considera perjudicial la mala gestión que se ha hecho de las actividades desarrolladas en espacios naturales protegidos. Podemos citar como ejemplos las actividades de nieve con el abuso de la nieve artificial, la construcción incontrolada de oferta hotelera, proliferación de pistas... Las actividades con motor que suponen la emisión de residuos contaminantes, erosión del suelo, impacto acústicos... Los deportes aéreos que cuando se practican durante la época de cría de las aves resultan perjudiciales para la nidificación de estas. Los nuevos deportes de aventura que se adentran por parajes vírgenes afectando al desarrollo normal de las especies que allí habitan, etc. Todo esto unido al aumento de demandantes de estas actividades en los espacios naturales protegidos puede acarrear daños irreparables.
Ante esta situación se está llevando una progresiva normatización desde las diferentes comunidades de las actividades dedicadas al Turismo Activo y continuo análisis teórico de los posibles impactos que las diferentes actividades pueden causar para prevenirlos. Estos análisis establecen la necesidad de conocer la realidad para mejorarla sin que esto suponga la negación de la realización de turismo deportivo. Gómez (1992), hace una reflexión sobre los impactos ambientales de las actividades deportivas en el medio natural. Y destaca:
A) Actividades acuáticas 

- Modificación y destrucción del paisaje. 
- Contaminación por vertido de residuos. 
- Contaminación acústica. 
- Contaminación estética o visual. 
- Contaminación atmosférica. 
- Contaminación "sociológica", asociada a fenómenos de aculturación. 
- Extinción y/o reducción de flora y fauna. 
- Alteración de los ecosistemas marinos, fluviales o lacustres. 
- Destrucción y/o deterioro del patrimonio histórico-artístico.

B) Actividades aéreas 

- Contaminación estética o visual, por acumulación de aparatos en vuelo en una zona. 
- Contaminación acústica de los aparatos a motor. 
-Destrucción o modificación de ecosistemas típicos en las zonas de despegue y aterrizaje masivos. 
-Alteración en la dinámica de los ecosistemas y en el comportamiento animal, especialmente de la avifauna por el desplazamiento de las zonas de cría de ciertas rapaces, pérdida y abandono de nidos, etc. 
-"Contaminación "sociológica", por aculturación. 
- Contaminación atmosférica por emisiones de los aparatos a motor.

C) Actividades terrestres 

-Modificación y destrucción del paisaje derivado de la construcción de instalaciones asociadas con la práctica de este tipo de actividades, zonas de acampada, circuitos de bicicleta de montaña, senderos, zonas de orientación, etc. 
-Contaminación por vertido de residuos, especialmente sólidos: grupos excursionistas o campistas, etc. 
-Contaminación acústica derivada de los vehículos a motor o de la excesiva concentración de practicantes en una zona determinada). 
-Contaminación estética o visual asociada a todos éstos tipos de impacto ambiental. 
-Contaminación "sociológica". 
-Contaminación atmosférica emisiones vehículos a motor o de instalaciones asociadas a este tipo de prácticas. 
-Posibilidad de originar incendios forestales por actividades derivadas de la marcha, la acampada, etc. 
-Destrucción o deterioro del patrimonio histórico-artístico o incluso geológico a los visitantes de determinadas zonas naturales no les está permitido llevarse ni las piedras. Legislación referente a Espacios Naturales Protegidos. 
-Alteración de la dinámica de los ecosistemas, a nivel geológico -erosión-, botánico y faunístico.

D) Actividades mixtas 

- Contaminación acústica por aparatos con motor. 
- Contaminación por vertidos y abandono del material. 
- Contaminación estética o visual. 
- Modificaciones en la dinámica de los ecosistemas afectados. 
- Contaminación "sociológica". 
- Modificación o destrucción del paisaje. 
- Contaminación atmosférica y emisiones de vehículos a motor.

El planteamiento no es el dejar de practicar actividades en el medio natural, sino que hay que potenciar una práctica deportiva en la naturaleza que preconice los principios del desarrollo sostenible del turismo en Espacios Naturales y especialmente en Espacios Naturales Protegidos (Carta Europea, 1992). Concretamente estos principios establecen: desarrollar un turismo que cumpla los principios de sostenibilidad, promover la colaboración entre gestores, residentes, empresas..., establecer estrategias de actuación a corto, medio y largo plazo para mejorar la calidad turística, conocer las expectativas y exigencias de los clientes en materia de medio ambiente, gestionar desde la calidad en los equipamientos, servicios, promoción, comercialización..., identificación de nuevos mercados y nuevos puestos de trabajo, fomentar los productos específicos y que favorezcan el desarrollo sostenible de la zona, sensibilizar a través de la información y educación de los visitantes, marketing y promoción responsables, preservación y mejora de la calidad de vida de la población local, respetar la capacidad de acogida, controlar la frecuentación, canalización del flujo de visitantes y control del transporte
Existen muchos compuestos químicos que bien solos o bien en combinación con otros producen unos efectos indeseables en el aparato respiratorio disminuyendo o alterando su función. Estas sustancias tendrán una mayor o menor repercusión en el rendimiento físico del deportista dependiendo de diversos factores, concentración en el medio, nivel de ventilación, estado previo del árbol respiratorio, combinación con otros factores atmosféricos como la temperatura o la humedad, etc...
Los agentes polucionantes se clasifican en:
  Primarios: Son aquellos que se emiten directamente de una fuente sin que se produzca en ellos un cambio químico posterior, o bien este cambio no tiene gran importancia clínica. Éstos pueden ser los gases CO, CO2, SO2 y NO y metales como el plomo, el grafito o el carbón.
  Secundarios: Son aquellos otros polucionantes que se forman por reacción química de precursores naturales o emitidos de fuentes artificiales. Estos incluyen el Ozono (O3), HNO3, H2SO4, el peroxyacetyl nitrato y una gran cantidad de compuestos inorgánicos que pueden existir en forma gaseosa o de partículas.
La fuente principal de los agentes polucionantes primarios y secundarios es la combustión de productos derivados del petróleo por los transportes en las ciudades, y las áreas industriales.
Los que más importancia van a tener para el deportista son aquellos que observamos en ciudades de gran contaminación que son obviamente aquellas con una poblada área industrial, un parque de automóviles de gran densidad o unas condiciones atmosféricas que potencien estos fenómenos del progreso. Por ejemplo, el Ozono es un gas que se puede generar por una descarga eléctrica o bien por una reacción fotoquímica de una irradiación ultravioleta a una determinada longitud de onda. Forma una capa en la atmósfera que nos proteje de la acción perniciosa de ciertas irradiaciones solares. Se utiliza como antiséptico en instalaciones públicas e incluso en piscinas, con el objeto de disminuir la cantidad de cloro utilizada para prevenir infecciones en las piscinas. Pero, si se sobrepasan unos niveles mínimos en el medio ambiente es muy perjudicial para nosotros debido a que es el gas oxidante más potente de entre los que podemos encontrar en la polución.
Se ha demostrado que existe una población de entre un 10 y un 20% de sujetos, asmáticos o no, que son más sensibles a desarrollar una broncoconstricción ante una exposición al ozono. La exposición provoca alteraciones en la respiración, tos e irritación de nariz y garganta, sensación de ahogo (disnea) y dificultad para realizar inspiraciones profundas y, en consecuencia, un aumento de la frecuencia respiratoria con una disminución del volumen corriente durante el ejercicio, así como alteraciones en la función pulmonar en reposo incluso a dosis bajas si se hace un ejercicio de una cierta intensidad. Si la exposición es importante aparecen además dolor de cabeza y en la zona retroesternal. En estudios en gran escala se ha visto que el decremento de la función pulmonar sigue disminuyendo incluso después de 6 horas de haber tenido contacto con la atmósfera contaminada. Parece que existe una cierta tolerancia con el tiempo. La gente que vive en áreas donde los niveles son relativamente altos o tienen una tendencia a ser altos durante algunos periodos de tiempo tienen menor respuesta que aquellos individuos que viven en otras zonas no tan polucionadas. Una vez han pasado dos días de exposición al ozono, momento en el que la función pulmonar es peor, aparece una atenuación de los síntomas entre el 3-5º día, lo que nos indica una adaptación del aparato respiratorio a la exposición al agente oxidante. Sin embargo, si la concentración de ozono aumenta, este efecto de adaptación desaparece. Es decir, es una tolerancia dosis-dependiente y nuevamente observaremos los síntomas de irritación de mucosas.
Es importante hacer notar que el ozono si bien afecta los tejidos pulmonares no altera el intercambio de gas alveolar por lo que la difusión y el transporte de oxígeno y anhídrido carbónico permanece inalterada.
Los deportistas, aunque se encuentren en un perfecto estado de forma y de salud, si se exponen a atmósferas contaminadas respirando volúmenes de aire altos tal como requieren muchos deportes pueden tener los problemas mencionados anteriormente. La necesidad de un gran volumen ventilatorio implica una pérdida de la nariz como elemento filtrador del aire, lo que aumenta el efecto de la mayor cantidad de tóxico ingerido y una mayor penetración en el árbol respiratorio.
No existen medicaciones que eviten los efectos del ozono. Los aintinflamatorios no esteroideos limitan su efecto irritante y los antioxidantes, vitamina C,E y A, el Glutation, la n-acetil cisteína y algunos minerales como el selenio y el zinc, etc..., también lo pueden hacer aunque no está firmemente demostrado su efecto. Ninguno de los dos tratamientos son considerados como dopaje. Es curioso que la presencia de la broncoconstricción no se evita tomando un broncodilatador como ocurre en el asma de esfuerzo, probablemente porque el mecanismo originador actúa por una vía diferente. Sin embargo, la tos sí se disminuye mediante una medicación profiláctica como es el Nedocromil (medicación antiasmática que no se considera dopaje).
Recomendaciones para el deporte en un medio ambiente de polución ambiental
Organizadores del evento deportivo:
Estudiar los lugares donde se ha de competir.
Valorar los lugares de entrenamiento.
Establecer un horario compatible con las horas de menos polución.
Establecer las medidas oportunas para limitar la polución durante la actividad física (industrias, automóviles...)
Equipo técnico y competidores:
Colaborar intensamente en la valoración de los puntos anteriores.
En caso de que modificarlos sea difícil:
Preveer una llegada de al menos tres días antes de la competición.
Mantener un tratamiento con una fórmula antioxidante de forma oral.
Usar una medicación preventiva de la tos postesfuerzo en el ejercicio en aquellos individuos sensibles. (Nedocromil).
Valorar la presencia de otros posibles contaminantes y, en consecuencia, hacer profilaxis de la broncoconsticción en individuos hiperreactivos (sean o no asmáticos).
Si el área está muy contaminada debe valorarse seriamente el no competir, sobre todo aquellos deportes de moderada-alta intensidad y duración (ciclismo, carreras de fondo, marcha...).y aquellos deportistas con más sensibilidad.
El riesgo de accidentes
Las actividades en el medio natural han sufrido un notable incremento de practicantes durante los últimos años, ya sea yendo estos practicantes de forma espontánea o bien bajo la tutela de empresas dedicadas a ello, hecho que va ligado al desarrollo social y económico de ciertas zonas muy vinculadas a este tipo de turismo.
Este incremento de practicantes conlleva paralelamente un aumento de la accidentalidad, inevitable en algunos casos dadas las características inherentes de la práctica, pero evitables en su mayoría con dosis de sensatez, experiencia y conocimientos técnicos ajustados al nivel de dificultad de la misma. La popularización de este tipo de actividades, inconcebibles en mayor o menor medida sin el concepto riesgo, junto a su fácil accesibilidad, ha aumentado así el número de accidentes.
Muchas pueden ser las causas que provoquen un accidente, y desde luego no debemos ser ajenos a ellas.
Algunas de estas actividades son: esquí, senderismo, surf, rutas ecuestres, bicicleta de montaña, catamarán... etc.
La realización de este tipo de prácticas bajo la tutela de profesionales experimentados en interaccionar con el medio natural, el grupo y la actividad en sus diferentes dimensiones acota el concepto riesgo a los valores intrínsecos de la actividad.
También deberíamos analizar si la influencia mediática es del todo justa con la siniestralidad, frente a otro tipo de accidentes como los de tráfico, drogas... etc.
Además, no debemos olvidar que cualquier actividad que se desarrolla en el Medio Natural entraña un alto grado de incertidumbre que difícilmente se puede controlar, ya que depende de agentes externos a nosotros mismos e impredecibles, sin embargo, es más que evidente que debemos de tener controlado todo aquello que dependa de nosotros.
Todo esto es importantísimo no sólo para el éxito o fracaso de la actividad, sino también para controlar el alto grado de responsabilidad que estas actividades entrañan. Ni que decir tiene que no es lo mismo realizar una ruta con un grupo de amigos donde la responsabilidad es compartida por igual, a ir con un grupo de alumnos donde el guía-profesor tiene toda la responsabilidad o que tengamos un compromiso contractual como guías, donde la responsabilidad recae en nosotros y/o la empresa a la cual representemos.

Características del Deporte Moderno en la Sociedad Actual


El deporte moderno se ha creado según Guttman (1978) a partir de siete características que explican el cambio del deporte ritual y folklórico al deporte que tiene como fin ser el único, el mejor, el primero. Estas características son: racionalización, igualdad de oportunidades, organización burocrática, secularismo, especialización, cuantificación y la búsqueda de la marca.
    A continuación vamos a exponer algunos puntos de vistas recogidos entre diversos autores, que han estudiado las diversas tendencias que se observan en el deporte contemporáneo. Estas opiniones reflejan un espectro variopinto de influencias y connotaciones diferentes:
  • La propagación del deporte como exclusivo empeño de la obtención de marcas, diplomas olímpicos, medallas, etc. ha sido testigo de la decadencia de culturas deportivas populares y folclóricas, tanto oriente como en occidente. La repercusión del deporte moderno ha postergado los juegos locales. Tales prácticas no han desaparecido aún, aunque están en vía de hacerlo, en algunas sociedades, la tendencia general es considerarlas como elementos residuales de la cultura del cuerpo (Renson, 1997).
  • Dado que el deporte moderno ha sido inventado por y para hombres, no debería asombrarnos que el deporte global refleje, una filosofía y confrontación sexista. Además, los círculos del poder (FIFA, UEFA, COI) se mantienen aún masculinizados. El mundo del deporte global es, por tanto, masculinizado y la autoridad y poder están aún en manos de los hombres (Hargreaves, 1994).
  • Paralelamente con la globalización del deporte moderno, hemos asistido al surgimiento de prácticas que educan al cuerpo. Desde el siglo XIX al XX viene surgiendo una forma deportiva denominada "drill", práctica europea de gimnasia y danza, entrenamiento y educación física. La razón de estas prácticas se encuentra en los cambios ocurridas al final del siglo XX en comportamientos sociales tales como Estudio del Movimiento Humano, Ciencias del Deporte y Estudios Kinesiológicos (Kirk, 1998). Los gobiernos, a través de sus políticas obligatorias de educación física escolar, han jugado un papel muy activo en la globalización del deporte.
  • El impacto del deporte global no solo ha afectado las formas de vida del hombre de diferentes sociedades sino también del lugar donde habita, a medida que las prácticas deportivas varían desde lo local a lo global, desde la baja a la alta intensidad, de los materiales "naturales" a los sintéticos, tanto el atleta como es espectador se han convertido en consumidores de recursos escasos, que atenían contra el medio ambiente. La necesidad de declarar a los Juegos Olímpicos de Sídney como "juegos ecológicos" destaca los elementos que nos atacan ahora y en el futuro, como parece marcar la tendencia. (Maguire, 2002).
  • La difusión global del deporte no solo es reflejo del balance de poder actual entre naciones, sino que la élite de poder del deporte ha mantenido su reinado y ha conseguido incorporar a representantes de otros grandes negocios. Esto incluye a las multinacionales de la comunicación, personal de marketing y representantes de corporaciones transnacionales (Miller, 2001).
  • Tanto en la formación como en el desarrollo del deporte global hemos sido testigos de un aumento de las desigualdades dentro de occidente y entre sociedades occidentales y no-occidentales. Aquí surgen cuestiones fundamentales acerca de la lucha de civilizaciones y el poder cultural (Maguire, 1999).
  • Desde sus formas más incipientes hasta sus manifestaciones más elaboradas del presente, el deporte ha reflejado y reforzado la medicalización, cientifización y racionalización de la expresividad humana. El atleta es visto cada vez más como una máquina eficiente, asociada a una ética del deporte relacionado con la performance "máxima". La lógica actual puede estar llevando al atleta hacia la modificación genética y la coexistencia con el hombre robot (cyborg) (Berryman y Park, 1992; Hoberman, 1992).

    Estos procedimientos estructurados son el cultivo sobre el cual se propagarán los deportes en el futuro. Todos y cada uno de estos procesos emergentes se caracterizan por elementos de control, cultura y poder. El empuje del deporte moderno, ya sea a través del Movimiento Olímpico, federaciones o de los programas de educación física escolares, ratifican al deporte de élite como el único que tiene reconocimiento a nivel mundial.
    Ante tales argumentos se hace necesario respetar la idiosincrasia del deporte popular y sus variadas manifestaciones. El deporte tradicional es parte del legado cultural de cada país.
   

Deporte y Educación

Los valores que se ponen en juego con el deporte, aluden a principios fundamentales en la evolución del sujeto, educación y deporte van de la mano.
En este artículo no se pretende valorar el deporte profesional o de alta competición. Lo que se intenta es esbozar el valor educativo del deporte base, se parte de la convicción de que en la actividad deportiva los incipientes sujetos, niños y adolescentes, tienen un excelente instrumento lúdico para elaborar su personalidad y conseguir la dosis suficiente de auto confianza.
El deporte supone un ir más allá del juego, ya no se trata de jugar a ser mayores, se trata simbólicamente de la vida misma. Gracias a ello, proporciona un espacio singular donde los chavales pueden elaborar la transición a la vida adulta, consiguiendo una mejor apreciación del esfuerzo, la solidaridad y las reglas sociales.
Tras la actividad física hay una necesidad biológica de movimiento muy general, que es parte del desarrollo y del sistema de conservación del organismo. Es por ello que la falta de ejercicio físico puede producir trastornos orgánicos, como los cardiovasculares, o alteraciones de tipo psíquico, como la ansiedad. Mas cuando nos referimos a los niños y los adolescentes, la importancia del movimiento es todavía mayor, ya que, con él, se construye el esquema y la imagen corporal, elementos estructurantes de la personalidad que nos acompañan durante toda la vida. La inadecuada constitución de estos elementos puede dar lugar a diversos trastornos neuróticos, psicosomáticos o psicóticos.
Sin embargo, la necesidad intrínseca del movimiento no es tan intensa como para vencer con facilidad las formas sedentarias de vida que tenemos en la sociedad moderna, sobre todo en las grandes ciudades. Además el desarrollo de la sociedad tecnológica incita la inhibición corporal y el estancamiento en la comodidad. Cada vez más necesidades y aficiones se nos ofrecen seduciéndonos con la comodidad que supone sólo pulsar un dedo, hasta se nos ofrece el deporte virtual.
Por todo lo dicho anteriormente, el deporte base merece ser cuidado con la importancia que se merece. El niño al principio juega, después hace deporte, pero puede dejarlo muy pronto. El abandono del deporte es un hecho preocupante, cuya mayor incidencia se produce en la adolescencia, una época donde, para mayor preocupación, el chaval necesita sujetarse más para convertirse en un sujeto de pleno derecho. El deporte sujeta y canaliza las tensiones agresivas y sexuales que, durante la adolescencia, amenazan la estructuración psíquica y la imagen corporal.
Para fomentar la actividad deportiva es necesario trabajar con la motivación, de tal forma que el niño o el adolescente se sienta atraído por las características propias de la actividad física.
Trabajar la motivación es tarea de los profesores de educación física y de los entrenadores, sin embargo la información y formación en el terreno motivacional es, en la mayoría de las veces, escasa. Cuando esto ocurre, es fácil que el profesor o entrenador se deje llevar por sus propias motivaciones o frustraciones, sin tener mucho en cuenta a sus discípulos. Muchas veces, los entrenadores parecen generales que inculcan la victoria deportiva a cualquier precio e incluso se abusa de la agresión verbal si no se produce. Este tipo de conductas, lejos de motivar a los chavales, produce en ellos un rechazo visceral y un abandono precoz del deporte.
Para comprender la importancia del profesor o entrenador, hay que tener en cuenta que, en el deporte, si bien existe ya un distanciamiento de la directa figura de padre o madre de los primeros maestros, no por ello los entrenadores de la actividad física dejan de ser un subrogado parental, esencialmente paterno, una figura de autoridad que supone la referencia del modelo a seguir. Cada chaval verá esta figura de manera diferente, de acuerdo con su propia historia, esto debe ser valorado por el entrenador para poder aprovecharlo y jugar con ello en su relación con el chico.
Un correcto trabajo demanda la creación de un clima motivacional adecuado, donde se valore a los sujetos uno a uno. El acento debe estar puesto más en la autosuperación que en la competitividad. Si bien es cierto que nos toca vivir en una sociedad muy competitiva, también lo es que el exceso de ésta crea demasiada carga agresiva y puede originar estados de ansiedad incontrolados.
La autosuperación tiene que ver con el desarrollo de normas internas de valoración y, en este sentido, favorece la independencia y modera la tendencia a depender solo del resultado deportivo o de la opinión de otros.
La meta no debe ser solamente que la actividad deportiva promueva el desarrollo físico y la salud, se trata de explotar todo el valor educativo del deporte. En este sentido, la orientación hacia metas de autosuperación promueve la internalización de reglas (algo imprescindible en el mundo social adulto y en estrecha conexión con la ética) y la solidaridad y la cooperación con los otros.

Un trabajo en esta dirección contribuye a dar valor al propio esfuerzo, la perseveración y el desarrollo de las propias habilidades como los elementos que pueden facilitar una satisfacción de tipo personal. Ya no se trata de la suerte o el destino, el acento recae sobre el sujeto y su esfuerzo como motor del propio desarrollo, y al alejarnos de la meta única del éxito deportivo, damos lugar a la posibilidad de la frustración sin connotaciones traumáticas, factor importante ya que, a fin de cuentas, la vida está llena de frustraciones.

lunes, 5 de mayo de 2014

Deporte y Medio De Comunicación Social

A finales de los años setenta, la influencia entre los medios de comunicación y el deporte se analizaba en una sola dirección: la de la influencia de la comunicación sobre el deporte. En los años ochenta, a medida que el deporte empezó a convertirse en uno de los géneros básicos de la programación de las televisiones, esta influencia se hizo sentir, cada vez más intensamente, en la dirección contraria: en el sentido de la influencia de deporte sobre los medios de comunicación.
 Esta influencia del deporte sobre la televisión se deja sentir en varios sectores, no únicamente en la programación, también en la tecnología, en la audiencia, en las fusiones empresariales y en la economía, convirtiéndose en un aspecto fundamental de las estrategias de competitividad de las empresas de comunicación, en su actual etapa de lucha por la hegemonía en todos los mercados audiovisuales del mundo. Los deportes, como consecuencia de su popularidad y dimensión global, han sido grandes protagonistas de los procesos de implantación de las tecnologías audiovisuales contemporáneas (vídeo doméstico, transmisión vía satélite, televisión en color, cámaras especiales, etc.). La consolidación de algunas cadenas de televisión se ha debido, en grande parte, a su habilidad para conseguir los derechos de transmisión de los grandes acontecimientos deportivos (Juegos Olímpicos, Campeonatos del Mundo, Ligas nacionales). Baste recordar, por ejemplo, el caso de la NBC norteamericana propietaria de los derechos de los Juegos Olímpicos para Estados Unidos desde Seúl en 1988, o el caso más reciente (verano de 2006) de la forma de promoción utilizada por la nueva cadena de televisión La Sexta, con la adquisición de los derechos de transmisión de los campeonatos mundiales de fútbol. Por lo que respecta a la programación televisiva cabe señalar que el deporte constituye una fuente inagotable de noticias de gran reclamo popular, de alguna manera alternativa a las informaciones de actualidad. El deporte también constituye una fuente inagotable de programas (transmisiones en directo o en diferido, debates, resúmenes, entrevistas, reportajes, etc.) La temática deportiva ocupa altos porcentajes del tiempo total de programación del conjunto de radios y televisiones en España.

Y lo que es más importante, el deporte facilita a la televisión grandes récords de audiencia. Para evidenciar esta circunstancia podemos elegir entre muchos ejemplos. Uno de los más representativos es el ranking de los programas de televisión más vistos en España, ranking encabezado desde hace años por las retransmisiones deportivas que ocupan siempre los primeros lugares en competencia con las grandes series de ficción. Así, por ejemplo, en la temporada 2005-2006 el fútbol ocupó los 4 primeros lugares de audiencia de programas televisivos, batiendo de nuevo todos los récords.
Cuadro 1 | El Fútbol y ranking de emisiones de televisión en España (Temporada 2005 – 2006) 
                                                                    Cadena        Telespectadores       % Audiencia    % Share 
1 Liga de campeones Barcelona- Arsenal       TVE1                10.296.000             24,8                60,8 
2 Alemania 06 España - Francia                   Cuatro                8.917.000                21,5                51,1 
3 Pre -Alemania 06 San Marino España         A 3                    8.496.000               20,6               50,0 
4 Pre - Alemania 06 España Eslovaquia        TVE 1                 8.408.000               20,4               49,9 



Los deportes ofrecen, pues, numerosas ventajas y atractivos a los programadores de la televisión. Por una parte le ofrecen productos audiovisuales altamente competitivos, algunos de ellos incluso de bajo coste en la producción, es el caso de los eternos culebrones sobre fichajes, estado de ánimo de los jugadores, especulaciones sobre los arbitrajes, exclamaciones patrióticas sin fin. Por su parte los programas más costosos, adquiridos a partir de complicadas redes de intermediarios, tienen como contrapartida importantes retornos para la “imagen” y posición de las cadenas de televisión. También aquí podemos elegir entre muchos ejemplos. Por su significación estratégica propongo considera dos casos. La ya mencionada estrategia de La Sexta para hacerse con los derechos del Mundial de Fútbol 2006 , y la pugna de la televisión pública catalana (TV3) para mantener su especial vinculación con el F. C. Barcelona, comprando, por lo menos una parte, de los derechos de transmisión de los partidos del emblemático club catalán, que puede percibir hasta 1.000 millones de euros por el concepto de derechos de televisión en los próximos 7 años, de 2006 a 2012. 
.En definitiva, el deporte aporta mucho valor añadido a las estrategias de las cadenas de televisión y a sus anunciantes. Más aún, las nuevas condiciones de la comunicación en la era digital han de reforzar, todavía más, esta aportación del deporte a la televisión. Entre las condiciones que favorecerán aún más estas sinergias, podemos mencionar: la multiplicación de canales (en todos los ámbitos geográficos), la necesidad de rapidez en la percepción de los mensajes publicitarios (favoreciendo la publicidad estática y el patrocinio), la segmentación de los públicos, la mayor exigencia de espectacularidad de los programas, la creciente competitividad entre cadenas, la alternancia en el interés por lo local y lo global, la demanda de programas pay por view, etc.

Deporte y Economía

Desde hace tiempo las diferentes disciplinas que estudian al deporte han evaluado de manera sistemática la competición, el entrenamiento, la organización, la historia, los deportistas, desde sus concepciones sociales y biológicas, y otra área de la actividad deportiva. Sin embargo, ahora siguen siendo escasos los estudios que se han referido a tratar el deporte como un factor económico, como impulsor del desarrollo y contribuyente del PIB de un país.
Desde el desarrollo del deporte moderno, el olimpismo y en general, el deporte amateur de alta competencia, éste se consideró alejado de cualquier posibilidad enmarcada dentro del mundo económico, ya que los ideales del amateurismo, las directrices publicitarias y la concepción de la organización deportiva como tal, limitaba la valoración económica de la actividad deportiva. El deporte amateur fue designado como el ideal, inclusive otorgando carácter de status cuando éste se disponía a desarrollar una actividad no productiva y sin objetivos, como el caso del tenis y el golf en la aristocracia inglesa. Las mismas asociaciones deportivas evitaron que se produjera una expansión del mercado para controlar así el deporte. Las Federaciones Internacionales y el mismo Comité Olímpico Internacional (COI) eran los máximos responsables de las reglas y de la organización de los campeonatos nacionales o internacionales, y decidían quienes participaban o no. 
Sin embargo, surgió la denominada "colonización del mercado" traída con la revolución industrial, donde no solo se trasladaban los modelos industriales, sino también toda la dinámica social y cultural de los países colonizadores. Esto permitió potenciar algunas relaciones del deporte con la economía, tanto en lo ideológico, cooperación, transferencia y regulación. El conjunto de relaciones ha posibilitado una nueva dinámica, la que a su vez trae consigo unos efectos económicos en el desarrollo de los Juegos Olímpicos u otras competencias de alta élite.

Estos efectos van, además de lo monetario, a confluir intereses políticos, financieros y sociales, y en última instancia, corresponden a los resultados donde se valora la relación costo-beneficio. Cada Comité organizador calcula los costos para la realización de los juegos, gastos de inversión, consumo; el Estado interesado en que se desarrolle los juegos deportivos asume la infraestructura, seguridad, administración y planificación, entre otros, quedando finalmente con las instalaciones y una infraestructura adecuada para el desarrollo deportivo y turístico.

Durante el desarrollo de un evento deportivo internacional, se genera cierto impacto como la disminución del turismo habitual, producto del aumento considerable de los precios. Sin embargo, al darse prioridad a una infraestructura deportiva y sus anexos sobre otros proyectos requeridos, previo al otorgamiento de una sede, los alquileres y precios de los terrenos se disparan, el presupuesto en organismos de seguridad y apoyo se multiplican. Todo este torrencial movimiento trae consigo un importante beneficio monetario externo representado en el incremento de la industria hotelera, restaurantes, instalaciones turísticas y otros sectores afín. En tal sentido, se incrementa sustancialmente el turismo eventual.

El Estado se beneficia por una mayor recaudación de impuestos y, finalmente, la población local es la mayor beneficiaria al disfrutar de un espectáculo de importancia internacional, no solamente de los juegos, sino de todas las instalaciones y desarrollo de cualquier feria en distintos lugares. Estos eventos deportivos de alto calibre, como los Juegos Olímpicos y los mundiales, pueden aumentar el sentido de pertenencia de una población a su localidad, produciendo un sentimiento de orgullo por ser los organizadores del evento deportivo de importancia a escala internacional y mundial.

Otro desarrollo importante son los medios y la tecnología de las comunicaciones, ya que con el apoyo de ellos, han de disponer de todo el aparataje tecnológico para servir el espectáculo a millones de televidentes de todo el mundo. La imagen aumenta el turismo y el atractivo para la industria. Como efectos macroeconómicos se resaltan la generación de empleo, el desarrollo de la construcción y el tecnológico.

Finalizado el evento, se valora los impactos positivos y negativos. Hay que reconocer que estos tipos de eventos causan incremento de precios y costos de producción, quedan los intereses financieros debido a que muchas de estas inversiones se financian mediante créditos; baja la competitividad interna, surgen problemas medioambientales generados por el ruido, la inseguridad, el hacinamiento social ocasionado por el desplazamiento de turistas a ciudades no planificadas para ello. Sin embargo, el impacto positivo sobrepasa al negativo, convirtiendo el evento mundialista la posibilidad para inversión financiera, económica y social, anhelado para el desarrollo de cualquier país de este mundo dinámico.
El impacto a corto plazo para Brasil a las puertas del Mundial 2014 y de los Juegos Olímpicos 2016, en términos generales, es probable que no generen un crecimiento importante de la economía brasileña. Sin embargo, las inversiones en infraestructura serán un factor decisivo para el crecimiento económico en el largo plazo. Brasil dará varios pasos hacia la modernización, aumentará su eficiencia y atraerá más inversiones extranjeras. Con la mejora en la vialidad, carretera, trenes y puertos, Brasil mejorará su eficiencia y se convertirá en un blanco más atractivo para los negocios, y algunos de sus productos esenciales, como el hierro, la soja y el café, podrían beneficiarse gracias a un incremento en la demanda de parte de otros países.
La actividad deportiva agrega valor en todos los eslabones de la sociedad incentivando el espíritu solidario y competitivo tan necesario para darle sostenibilidad a cualquier actividad económica y social.


Principios Políticos y Biológicos Del Deporte


Son muchos los recuerdos que quedan del uso político partidista que los Estados realizaron a lo largo del siglo XX de los acontecimientos deportivos. Los más no rehuyeron la tentación de utilizar a deportistas por bandera, denigrando hasta límites insospechados la esencia social del deporte. Fueron tiempos de apasionamiento ideológico y, frente a la fuerza de las armas y la debilidad de la argumentación del pensamiento político, se recurrió a la exhibición del poder deportivo como señal de identidad de imperio de raza o nación.
Ello fue posible porque se favoreció el enfrentamiento a la competición cuando la organización de los eventos internacionales por sus costes se reservaron en gran medida a los Estados. De este modo la política deportiva adquirió una trascendencia desproporcionada a la singular relación entre deportistas como era lo natural. En ese siglo el Estado en gran parte del mundo vino a configurarse como exponente ideológico de una revolución y se sirvió del deporte para mostrar la bondad de su efecto político sobre los ciudadanos.
En el siglo XXI, en proceso de distensión, convendría repensarse si no sería conveniente para le deporte el relajar esa dependencia al Estado y favorecer que fueran las federaciones territoriales quienes estructuraran las competiciones de modo apolítico, o sea, en función de la capacidad competitiva de las demarcaciones y no de su adscripción a un Estado determinado. Esto podría favorecer el deporte en sí e independizarlo de las múltiples tentaciones de hacer de él un elemento de confrontación. La violencia que, con más frecuencia de lo apetecido, se instala en los espectadores de un evento deportivo no es ajena muchas veces a motivos reivindicativos contra agravios políticos padecidos por una determinada potencia extranjera. Se recurre a la amplia difusión social de muchos acontecimientos deportivos internacionales para mostrar su desacuerdo - a veces odio - al Estado cuyos deportistas participan.
Creer en el deporte de competición es creer en las relaciones sociales que lo soportan como unas relaciones humanas favorables a la integración de las personas. Todo deporte se difunde de acuerdo al número de competiciones que posibilitan practicarlo y en su naturaleza esas relaciones serán tanto mejores cuanto más de deporte entrañen y menos lastre de confrontación ideológica arrastren. El deporte tiene como fin particular favorecer el desarrollo psicomotriz de la persona y como fin social el ejercicio de los valores de relación, haciendo de la persona un ser más grato consigo mismo y con los demás. Cuando se tergiversa esa armonía y se utiliza al deporte para la promoción política, la naturaleza misma del deporte se resiente y se crea un conflicto entre la buena relación del círculo del deporte y los intereses cruzados de quienes aspiran a otras intenciones.
Si el deporte internacional se ajusta sólo a criterios de competición deportiva y no a valoraciones patrias, si se articulan en torno a las federaciones y no a los Estados, si se favorece una mayor vinculación del grupo social que lo practica y sus representaciones, se logrará aislar la tentación de los políticos a tanta manipulación y a encauzar a los deportistas por un mayor reconocimiento de que los eventos deportivos sirven para hacer afición y no patria.